Un sofisticado software espía creado por el FBI ha tomado un papel preponderante en las investigaciones federales relacionadas con casos de extorsión, amenazas terroristas y ataques de hackers; según documentos recientemente desclasificados y que demuestran que su uso se remonta por lo menos siete años. El software denominado CIPAV (Computer and Internet Protocol Address Verifier) se diseñó para infiltrarse en los equipos, con el objeto de reunir una amplia gama de información